En el presente escrito se plantea el análisis del papel de la teoría en la investigación social y el proceso de construcción de la misma desde los enfoques investigativos tematizados por la escuela de Frankfurt. Para dicho fin contemplaremos varias perspectivas en torno a la noción de teoría y su correspondiente generación en el quehacer del investigador.
Para comenzar y tomando a Gadamer, en el “Elogio a la Teoría “, 1993, se pregunta acerca del sentido de la teoría, plantea cómo el saber cotidiano y el saber práctico se reactivan en la circulación del saber teórico, constituyéndose en el saber objetivo de la vida. Según este autor, este saber se da para la organización de la vida misma, esto es, hace posible al sujeto cognoscente la comprensión de la vida misma. Desde otra perspectiva Popper va a definir este saber teórico como “conjunto de hipótesis de tipo deductivo que buscan clarificar el conocimiento de la realidad” (Popper, “la lógica de la investigación científica” 1196 Pág. 90. Es entonces una lógica de la experiencia expresada en enunciados singulares universales que a través de representaciones sistematizan el conocimiento sobre el mundo para orientarse y configurarlo. En otros términos, la teoría intenta resolver un problema práctico o conceptual a través de diferentes modelos epistemológicos según la visión de método y objeto de estudio que se tenga.
Re-pensar la matriz epistémica nos lleva a la reflexión epistemológica como meta-sistema, esto es, sistema del sistema de la ciencia, reflexión sobre las diferentes vías de acceso al conocimiento.
La Identificación de los saberes que soportan una construcción teórica, y en cuyo interés se centra este escrito, plantea como la teoría y el método fundamenta la lógica de investigación desde el positivismo hasta la hermenéutica, posturas fenomenológicas, críticas y/o de-constructivas.
Todo este análisis conduce a la construcción de la matriz epistémica en un proyecto de investigación, aclarando el estatuto teórico que orientará el objeto de estudio, la metodología y la interpretación de resultados. Es allí donde la teoría cumple su función como base de todo proceso de construcción de conocimiento.
Estos fundamentos llevan a tomar una postura teórica frente a los fenómenos naturales o sociales, en torno a la validación del conocimiento mismo producto de la confrontación teoría- praxis.
Podemos desde allí hacer un acercamiento estratégico a la propuesta popperiana sobre la construcción del conocimiento de la siguiente manera:
Para la intervención social , la partida desde un problema inicial identificado, desde la relación con el objeto, definición de la teoría de base o teoría de acercamiento a la comprensión inicial de la situación y la dinámica de solución (intervención) que incluye la definición del contexto que posiblemente, según Popper no la asume la teoría explícita sino aquella implícita, que sería el marco paradigmático ( modelo ) y todo esto conlleva a las situaciones de salida, es decir, en términos de análisis, interpretación, construcción o generación de resultados y acciones.
Siguiendo la línea de este análisis, el punto de partida que es el problema en sí, remite al ejercicio teórico y a la aproximación comprensiva de la praxis, en una tensión dialéctica y de construcción en espiral para generar un conocimiento producto de la tensión teoría – práctica, guiada por “ la vigilancia epistemológica”1
La construcción investigativa se orientará bajo la visión teórica y la consecuente acción metodológica para su captación. Es por esta razón que la teoría cumple tres funciones principales:
Construcción del objeto de estudio
orientación de las características metodológicas del proyecto
interpretación de la información.
Dentro de la investigación social estas funciones están sustentadas en el análisis de las prácticas sociales, la tradición teórica y los determinantes históricos. La investigación pues, entendida como el proceso de construcción de conocimiento a partir de la relación dialéctica entre teoría-praxis, nos remite indiscutiblemente a la construcción y sustentación de la teoría como función organizadora que marca la direccionalidad epistemológica de todo quehacer científico.
La adecuación procedimental del método es una función inseparable de la construcción del objeto de estudio, dado esto por la heterogenización de los fenómenos en investigación social, aún los que competen a una misma disciplina.
Partiendo de lo anterior, la orientación para la construcción de un objeto de estudio debe estar basada en los procesos metodológicos para su captación y conceptualización, para este fin la teoría se hace fundamental como ruta de la investigación, en cuanto el investigador nutre la generación de sus conceptos en las teorías existentes a través de la confrontación y demás aproximaciones que el método propio de la investigación le permita. Las opciones de análisis a los que nos remite lo ya citado nos conduce a diversas posibilidades, entre las cuales está la construcción de nuevos conceptos, la aceptación y refutación de teorías.
Todo investigador, se verá pues, enfrentado a la duda sobre los conceptos que deberá utilizar para su proceso investigativo, y cuales teorías sustentarán su investigación. De esta manera, en toda visión teórica del objeto de estudio, debe siempre existir una teoría global que relacione los factores que participan en un problema de investigación, acompañando las teorías específicas o particulares del tema o fenómeno estudiado.
El conocimiento científico es construido a partir de la búsqueda que establece los mecanismos de confrontación y validación sistemáticas, y es en este contraste donde la legitimidad del conocimiento es soportado por la teoría como aporte a la profundización y comprensión de los conceptos iniciales del fenómeno.
El debate epistemológico de las diferentes estrategias en investigación social gira en torno a la forma de producción de conocimientos acerca de la realidad, Aquí la epistemología, como reflexión sobre la ciencia, se transforma en la organización interna de los fundamentos del quehacer científico. Dentro de este mismo marco, la teoría, se refiere a las relaciones posibles entre los hechos, a través del ordenamiento de los mismos, la teoría como instrumento de la ciencia contemplaría los siguientes puntos:
definir la orientación principal de una ciencia, en cuanto indica las clases de datos que se han de abstraer.
Presenta un esquema de conceptos por medio del cual se relacionan los fenómenos.
Señala un sistema de generalización.
Tecla, define la teoría como un “sistema de un saber generalizado, explicación sistemática de determinados aspectos de la realidad” 2
Según esta perspectiva, la teoría como instrumento de la ciencia abarca:
La orientación principal de una ciencia, e indica la clase de datos que se interpretan o analizan.
Esquemas de conceptos por medio de los cuales se clasifican y relacionan los fenómenos.
Define las leyes, conceptos, categorías y demás núcleos que conducen el quehacer investigativo.
Se constituye como un saber generalizado.
Reflejo objetivo de la realidad
Indisolublemente ligada a la práctica.
Tenemos pues, que lo teórico de cualquier ciencia, es un sistema de conceptos, - esto es, símbolos de los fenómenos- el producto del conocimiento que refleja el mundo en el pensar conceptual desarrollado; para el caso de las ciencias sociales, según la experiencia y proximidad con los fenómenos de la vida cotidiana.
Las teorías son generalizaciones que se establecen a través de diferentes medios como las sensaciones, análisis, síntesis, abstracción etc. Es así como dentro de los procesos investigativos, la teoría proporciona el QUE (CONTENIDO) Y el método el CÓMO.
El ser humano aún en la vida diaria fundamenta los acontecimientos conocidos por el sentido común (el qué del conocimiento cotidiano) en conceptos previos, esto es lo que en investigación se entendería como el referente teórico , el modelo de la realidad que ordena la investigación, constructos que establecen el marco de referencia de donde se construye o interpreta el conocimiento. Frente a esta idea y para citar a Guillermo Briones tenemos que concibe el referente teórico como “Todo problema de investigación se da dentro de un conjunto de proposiciones más o menos relacionadas entre sí, que definen, término, establecen referencia con otros sucesos, recogen conocimientos obtenidos por otras investigaciones, etc, estos conjuntos de conceptualizaciones reciben el nombre de marcos de referencia dentro del proceso de investigación.”3
La teoría como modelo de la realidad que se está investigando, está descrita con ideas, conceptos y constructos donde cobra sentido la producción del conocimiento, el objeto de conocimiento y la acción mediadora según las condiciones paradigmáticas de los modelos de la ciencia.
La regulación epistémica dada a través de la teoría se direcciona a través de la reflexión de la relación objeto- sujeto; espacio- tiempo y teoría- práctica.
Es así como las rupturas epistemológicas producto de las adecuaciones del conocimiento a la realidad y de esta sobre el concepto, orientan la construcción de teoría en ciencias sociales desde tres perspectivas diferentes según la escuela de Frankfurt: empírico-analítico, histórico-hermenéutico, crítico- social.
Esta tradición teórica muestra cómo la teoría puede convertirse en construcción abstracta, y como principio vector de la práctica (modelo).
Para tal fin Habermas orienta los intereses de las ciencias sociales en tres direcciones: empírico-analítico, histórico-hermenéutico, y crítico-social, estos dos últimos como conocimiento re-constructivo.
El empírico analítico. Correlacionado con el interés técnico que es expresa en sistemas cerrados propios del pensamiento racional, dentro del marco del modelo reduccionista, Aquí la teoría cumple una función instrumental, como acción lógica funcional.
Dentro de los enfoques histórico-hermenéutico y crítico- social se focaliza la mirada crítica de la teoría, como evidencia de un modelo intersubjetivo e intercultural donde los sistemas relativistas de la praxis social, llevan al diálogo de saberes, y a develar las ideologías de poder que subyacen en las estructuras sociales. Estas estructuras permeadas por la construcción simbólica de los sujetos son la base de una producción práctica dentro del modelo holista, que valora la dimensión simbólica desde el marco de interpretación de la intersubjetividad.
Los procesos investigativos según su direccionamiento teórico se enfrentan con las contradicciones epistemológicas en el reconocimiento de las teorías que las soportan.
Podemos entonces decir que, la reflexión permanente sobre el quehacer científico apunta a señalar dos tipos análisis. El primero es reflexionar sobre los intereses teóricos que sustentan las prácticas sociales, mediante una aproximación profunda a la epistemología de las teorías explícitas en la construcción del conocimiento. Y por otro lado la reflexión sobre la epistemología misma (intereses teóricos que sustentan las teorías implícitas de las ciencias sociales, (los modelos paradigmáticos) mediante la visión crítica de la misma ciencia- meta-sistema (ciencia de la ciencia).
Desde el enfoque Empírico-analítico vemos que la teoría es el resultado del proceso que delimita el dominio a investigar y permite formular hipótesis, construyendo modelos formales con carácter cognoscitivo explicativo.
La construcción teórica puede verse en dos momentos:
De carácter inductivo: Formulación de leyes y deductivo: búsqueda de interrelación entre leyes específicas pertenecientes a un mismo dominio de la realidad.
Aquí el conocimiento desde la teoría es generalizable y verificable. El referente conceptual es construido a través de un proceso de revisión de literatura, pasando de nociones iniciales a conceptos más precisos, esto es, posibles nociones hipotéticas como respuesta a las preguntas formuladas en el problema que deberían ser puestas a prueba en el curso de la investigación. En este enfoque las relaciones entre variables avaladas por un modelo conceptual que ha sido construido previamente. Las hipótesis se constituyen en una suposición que nace de la teoría y busca ser confirmada, refutada o superada mediante el contraste con la realidad empírica a través del proceso de operacionalización, esto es, la reformulación de conceptos en términos de variables, reformulación de variables en indicadores que asignan referencias cuantitativas al objeto de estudio.
Por otra parte en el enfoque Histórico-Hermenéutico el trabajo de campo y la construcción teórica se dan de forma simultánea, en la construcción de conceptos se parte del significado que tienen para los sujetos del contexto y de la interacción. Esta construcción se da dentro de lo que se puede llamar la dialéctica de la interpretación en oposición al análisis explicativo de los fenómenos (empírico-analítico). Dentro de este enfoque, la teoría busca recuperar un saber acumulado a nivel del lenguaje de la cotidianidad, comprensión del sujeto de interpretación.
La construcción teórica a la par de la propia constitución del objeto de trabajo fruto de la confrontación de las categorías manejadas por el investigador, hacen parte de la fenomenología base de la interpretación, quehacer y epistemología de este enfoque. Las formulaciones conceptuales son construidas mediante procesos de comparación y analogía. Para el histórico-hermenéutico, la descripción no puede ser la presentación de elementos yuxtapuestos arbitrariamente, sino que obedecen a unos tejidos de relaciones establecidas en la cotidianidad por la vía del lenguaje. Desde esta perspectiva se realiza una categorización integradora de la realidad, en oposición a la fragmentación sistemática característica del enfoque empírico-analítico.
Con este enfoque se da el paso de la mirada absolutista-objetivante a la mirada comprensiva-relativista intersubjetivante. Y de la acción estratégica racional orientada a fines a la interacción dialógica comunicativa.
Por último el enfoque crítico social, se constituye en un modelo de acción social orientado al discurso, acción social como principios de cooperación orientados al cambio social, y discurso en cuanto a la forma de comunicación que cuestiona la realidad social y su legalidad revelando la estructura contradictoria de la sociedad con el fin de promover actitudes y acciones de cambio. Dentro de los momentos de tematización de este enfoque el surgimiento teórico se proporciona en cuanto a la confrontación teoría y percepción e intereses de los sujetos.
Se correlacionan los intereses prácticos y emancipatorios mediante la acción comunicativa, como construcción simbólica de la realidad a través del lenguaje, para el enfoque este marco de referencia lleva a construir un saber práctico-comprensivo en contraposición con el saber lineal y predictivo de las ciencias empíricas.
Aquí la teoría no se privilegia por la observación empírica sino por la racionalidad práctica o comunicativa a través del diálogo de saberes y la visión crítica del entramado social.
La descripción de los anteriores enfoques nos muestra la delimitación de las posibles formas de entender la teoría, en un intento por resolver los diferentes problemas y fenómenos que competen a la investigación social. Cada vez que se piensa en un problema se delimita una explicación tentativa, es decir, se accionan los sistemas de representaciones instaurando teorías o modelos de comprensión.
Las diferentes posturas epistemológicas paradigmáticas a través de la argumentación del soporte teórico nos pueden remitir a integrarlas bajo las siguientes miradas:
La mirada analítica cartesiana, arraigada en el positivismo de Comte, como modelo absolutista que explica el mundo desde el conocimiento fragmentado, separabilidad de las partes del objeto de estudio para conocer las relaciones de causalidad. Aquí la teoría como modelizadora, visión de la realidad por fuera del sujeto. Teoría como concepto de verdad, mediante la racionalidad referida sistemáticamente a la experiencia.
Y por otro lado la mirada crítica que correlaciona los intereses prácticos y emancipatorios de los conocimientos histórico.-hermenéutico y crítico-social, que evidencian el mundo subjetivo y la teoría desde allí como dotación del sentido de la experiencia humana en el mundo de la vida.
La teoría crítica y de la acción comunicativa llevan a la construcción de la realidad perneada por la interacción y la participación en una relación dialógica de los sujetos investigadores y los sujetos parte del fenómeno investigado.
De acuerdo con Haberlas se reconoce la explicación del conocimiento empírico en las ciencias de la acción pero se trasciende su reduccionismo hacia la intersubjetividad (superando la escisión S-0) para pasar a la tensión dialéctica S-S
Según Haberlas las ciencias sociales son ciencias de la acción, entendida como “acción humana en el mundo de la vida, y como acción comunicativa lleva a la construcción simbólica de la realidad por medio del lenguaje. Este saber comprensivo opuesto al saber monológico, esto supone trascender formas de conocimiento de las teorías cuando ya no se privilegia la observación empírica sino la comunicación dialéctica”. 4
Concluyendo la propuesta de Habermas, de una teoría de la acción en ciencias sociales, se centra en la superación de una racionalidad técnica respecto a la finalidad se considera mejor la acción intersubjetiva, acto argumentativo que opera cuando surge la tematización de una reflexión social.
De todo lo anterior surge el análisis de la importancia de la claridad epistemológica al aproximarse a un fenómeno objeto de estudio. Lo que describe la teoría será lo que se buscará en la relación con la praxis, tratando de dilucidar el cómo se articula la teoría con los aspectos propios del fenómeno.
Proceso de Construcción Teórica: Elementos comunes y particulares de cada enfoque.
La investigación científica se caracteriza por dos tipos de actividades:
a) empírico basado en la observación y experimentación.
b) teórica: enfocada en la construcción de las teorías científicas.
La Observación directa de los fenómenos constituye una de sus tareas fundamentales de la investigación. Sin Embargo no hay acuerdo sobre el uso de la teoría.
Para Bunge, una gran porción de datos: hechos con gran escasez de teoría y de leyes es característico de un bajo desarrollo científico. Es decir, propio de una ciencia embrionaria o protociencia.
Autores:
Carolina Aguilar Bedoya
Diana Milena Moreno Zapata
Maribel Gallego Vera
Paulo Cesar González Sepúlveda
Adrián Alejandro Bonilla Suárez